¡Somos Equipo!

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¡Qué emociones tan intensas viví anoche! ¡Qué pasión! ¡Qué inspiración!

Con el corazón en un puño disfrutando, aunque por momentos sufriendo, de la épica deportiva a la que la selección española de baloncesto, ya saben Gasol, Rudy, Felipe, Llul y compañía, la llamada generación de oro del baloncesto, nos sometió una vez más. Resulta imposible no inspirarse y alimentarse del ejemplo de talento, perseverancia y autoconfianza que nos dieron. Con un líder más líder que el resto, Pau Gasol, pero con un grupo que fue un bloque que soportó, sin arrugarse, el tsunami de juego y fuerza que desplegó la selección francesa.

«Somos equipo» grito Pau en el partido anterior a sus compañeros, y ayer esa frase no paraba de golpear mi pensamiento una y otra vez. La unión del grupo y su confianza mutua es la clave del éxito. En un equipo de élite como es éste, en un equipo laboral que aúna esfuerzos en pos del objetivo, en la familia que cierra filas en torno a sus circunstancias y sus miembros. Solo así es posible afrontar la adversidad con ciertas garantías, solo así se espantan los miedos y se evita caer en la autoderrota o la desesperanza, solo así se crean las condiciones necesarias para lograr los objetivos. «Uno para todos y todos para uno», como decían los mosqueteros.

Y es que el ser humano lleva en su ADN su faceta social, grupal, nos desarrollamos desde y entorno a otros y con ellos crecemos y cuando los perdemos…nos perdemos. Somos equipo, somos familia, desde que nacemos hasta que morimos, y quien lo olvida pelea en soledad con las circunstancias que le rodean. Y esto suele ser más complicado. Por eso ayer quedé tras el partido, en silencio, sintiendo la alegría que experimentaba por ellos, por lo bien que lo habían hecho, y sobre todo por ser consciente del inspirador ejercicio de liderazgo que había observado. Ahora comparto esas claves contigo y las claves de las que fui consciente:

Paciencia ante la falta de resultados
Serenidad por la frustración que llamaba a la puerta
Perseverancia y confianza en las propias capacidades
Predisposición positiva en un final deseado
Comunicación fluida y constante
Compromiso, con vocación de servicio a los intereses del grupo
Generosidad y apoyo para quien estaba al lado
Entrega sin límites, pues había que hacer lo necesario, justo en ese momento y era dar todo lo que se tenía
Identidad de equipo, «sabemos quiénes somos, sabemos de lo que somos capaces»