Shangri-La no existe

shangri_la_by_morfexAsisto entre preocupado y hastiado del bombardeo masivo de «buenas y reveladoras intenciones», en forma de consejos y citas aparentemente motivadoras que corren diariamente por doquier (léase redes sociales y conversaciones de café). Como si Deepak Chopra (gurú internacional del bienestar y la felicidad “absoluta”) hubiese sembrado con millones de semillas la mente de otros tantos.

     En este sentido, se ha convertido en un fenómeno de nuestro tiempo, el virus llamado Zona de Confort. Cualquiera que presuma de estar en ella, o no salga de esta “zona” que adivino sobre todo como un estado mental, es como un muerto en vida, un inconsciente o un ignorante. Una persona que vive sujeta del pánico existencial que la tiene secuestrada sin permitirse alcanzar Shangri-La. El otrora ficticio lugar descrito en la novela Horizontes Perdidos, y que representaba un lugar de felicidad infinita y donde las personas alcanzaban la inmortalidad…ohhh!

     Las advertencias sobre tu Zona de Confort, bajo amenaza implícita de describirla como un despojo, dicen cosas como:
«La vida empieza después de tu zona de confort»
«Lo único que interesa en la vida está más allá de tu zona de confort»
«Sal de tu zona de confort, la vida te espera…»

     El caso es que conozco, literalmente, la vida de cientos de personas, yo en determinados momentos me incluyo, que después de una vida entregada a sus sueños y anhelos, de diez mil caídas y diez mil levantadas, de relaciones gratificantes y otras tantas puñaladas y deslealtades, por fin se encuentran donde querían estar. Y lo disfrutan, disfrutan de las aguas mansas, merecidamente. Se complacen de haber dejado atrás una vida de competición y carrera de méritos. Y están en sus años dorados, tengan 70 o 50 o 30. Son felices, aceptan sus circunstancias y su historia (esto es importantísimo para lo primero), han aprendido a tolerar y a relativizar muchas cuestiones vanas, antes vistas como lo más, y están (permítaseme la expresión) como Dios en su vida. Oiga, la envidia de muchos. Están en su Zona de Confort. Han encontrado su Shangri-la en ella, sin ir más allá.

     Este es el auténtico secreto: En la vida, en algún momento hay que saber disfrutar y vivir lo que se tiene, y dejar la búsqueda continua y el cambio permanente para quienes no saben disfrutar o aceptar quienes son y sus circunstancias. Sobre todo cuando esta búsqueda pasa sin pena ni gloria. Sin que esto signifique conformismo y sí consciencia plena de mi momento y mi vida.

     Así que ante tanta estupidez pseudo-optimista y nada realista, como si te dicen que los marcianos nos vigilan. Oye, ni p**o caso (si me permiten la expresión).