Reinvéntate y vive

Wand Farbstreifen Klecks O¿Qué es eso que te da vueltas en la cabeza un día y otro, y otro?
¿Qué es eso que te enreda y habla, que te molesta?
¿Qué es lo que te cuestionas y todavía no te has permitido responder?
Tal vez hay algo importante en tu vida que espera, pero esperar ¿a qué? El lugar es aquí y el momento es ahora.
«Pero adónde voy yo ahora con esta edad, ya se me pasó la oportunidad» Palabra de muerto en vida. Lo he escuchado muchas veces. Gente que no sueña. Que no se sueña distinta, o con un contexto distinto. Esa gente que no verás cambiar de profesión, de ciudad, o de pareja. Que no verás matricularse en la Universidad de la Experiencia, o en cualquier universidad. ¡Primero fue soñar, luego lo demás!
Desde lo más absurdo a lo más complejo fantasear es un proceso superior y universal, mira como los niños muestran ya de fábrica esta característica. Y como los adultos con nuestros imperfectos sistemas educativos terminamos por reprimir y bloquear tamaña habilidad. No hay reinvención posible si no sueñas un poco. ¿Y sabes cómo hacerlo? Ten tiempo libre para que tu mente vague, allá donde ella quiera ir, déjala, sin barreras. Dedica tiempo a conocer personas distintas a ti, con intereses distintos a ti, con costumbres distintas a las tuyas.
«Es que el cambio cuesta» Claro, y eso es lo magnífico del desafío, ahí está la emoción. Y lo primero que necesitas para entrar en ese espacio nuevo, quizás desconocido es romper con la rutina conocida, para eso necesitas descansar. Muchos piensan que el cambio les cuesta porque es una cuestión de personalidad, pero suele haber cuestiones más inmediatas y sencillas que lo pueden facilitar o bloquear ¿Cuáles? La sobrecarga de tareas físicas y mentales, la falta de sueño, el abuso del tabaco, del alcohol, de los psicofármacos. Más razones para practicar relajación, mindfulness, etc.
Sinceramente creo indispensable y necesario reinventarse. Sobre todo cuando los tiempos cambian, las necesidades cambian, y por supuesto las personas cambian, incluida tú. No hacerlo en estas circunstancias supone morir en vida. No ver satisfechas las propias necesidades o dejar de compartir y entender a las personas que nos interesan, o los mercados en los que nos movemos, supone quedar en vía muerta. Y desde una perspectiva evolutiva, sabemos que en el entorno surgen cambios que se producen al azar y sobre los que no tenemos control, solo quienes mejor y más rápidamente se adaptan sobrevivirán.
No es cuestión de mala suerte o historia personal, es que las cosas son así.