Palabras caballo

Portada Palabras CaballoY si pudiera mostrarte una ventana, tan solo un espacio por el que trasladarte a otro mundo, tal vez tu mundo interior, sin esfuerzo ni dolor ¿Te asomarías? Y si desde esa ventana pudieras escoger qué lugar dentro de ese vasto mundo interior te apetece visitar ¿Lo escogerías? Aunque tal vez una vez asomado no supieras muy bien hacia dónde ir. No importa, al menos intuyo que no irías allí donde más desagrado puedes encontrar. A fin de cuentas, seamos conscientes de ello o no, la mayoría de las personas aspiramos a que nuestra vida tenga algún sentido. A que con el paso de los días, años y experiencias uno pueda decir «qué bueno…a pesar de todo valió la pena». Si ya levantarse por la mañana supone asomarse a un camino repleto de desafíos, al menos que cuando concilie el sueño por la noche, pueda descansar con la satisfacción de haber vivido ese día.

      Pues esa ventana se llama consciencia, y una manera de mirar con ella la vas a encontrar en el evocador y didáctico libro Palabras Caballo de Juan-Miguel Fernández Balboa y editado por DDB. A quien he tenido el placer de leer, sin darme cuenta que los minutos pasaban y la sonrisa en mi cara no desaparecía por tan deliciosa lectura. Sí, deliciosa, cálida, sincera, cercana, como una conversación de café con esa persona especial que te inspira, donde el tiempo no cuenta, solo lo compartido.

      ¿Por qué te hablo de este libro? Porque vale la pena hacerlo, como vale la pena leerlo. Cuando lo abres no imaginas el tesoro que vas a encontrar dentro. Escrito con una sencillez que admiro, para mostrar complejidades de una forma básica, al alcance de cualquiera. De su experiencia profesional como catedrático universitario y coach ontológico o de vida, se refleja esta facilidad comunicativa. Pero sobre todo como persona que ha recorrido su propio camino de obstáculos y superación, cuya experiencia no viene en los libros y por tanto es más valiosa. De estas líneas emana una sabiduría que transciende las etiquetas, y no presume de ello. El ser humano como como ser potencial, lleno de capacidades y posibilidades que han de despertarse, estimularse. Y ese ser humano eres tú y yo también. Pues el libro lo ha escrito para nosotros, por eso llega desde la primera página. Como una fuente de agua fresca en el camino, de la que siempre apetece beber aunque uno no tenga sed.

      Haciendo uso de un lenguaje envolvente, metafórico, que consigue que el pensamiento fluya, allá lejos, mientras tu cuerpo sigue aquí relajado, leyendo. Con tintes filosóficos y reminiscencias platónicas, esas líneas conectan de momento contigo. Abriendo espacios en tu mente, que tal vez, llevaban mucho tiempo cerrados. Despierta, agradece, mira, céntrate, prioriza, simplifica, energízate, inspírate, actúa, renuncia, etc. Y así hasta 26. Ni una más ni una menos. Cada una con una fuerza y posibilidades en tu vida diaria descomunal.

      Es un libro que ahora me acompaña en mi mochila, personalmente me inspira mucho, y profesionalmente me ayuda a centrarme en cuestiones que trabajo a diario y que necesitan claves inmediatas. Estas palabras lo son. De hecho creo que cualquier profesional de la ayuda o la enseñanza, docencia, psicología, coaching, medicina tendría un magnífico recurso del que extraer ideas y herramientas, o sencillamente quien quiera seguir labrando su camino con satisfacción y optimismo.