¡Hombres! Por Una Vida Personal y Profesional Plena

profimedia-0182853318eEEE

¿Si pudieras ir al futuro y verte, para luego volver y cambiar algunas cuestiones de tu vida…?

En este siglo XXI el hombre trabaja duro por un sitio de preferencia en su universo profesional, pero también reivindica para sí mismo una participación más protagonista en su vida personal y familiar. Un vida equilibrada, plena. Cuestiones estas que le humanizan y posibilitan mucho más la consecución de un proyecto vital satisfactorio ¿Lo deseas tú?
Hace ya varias décadas que la mujer empezó a incorporarse masivamente al trabajo fuera del hogar, y es consciente de la necesidad de equilibrar su vida en torno a estas cuestiones, es un ejemplo magnífico del que poder aprender. Ellas están por la labor como bien describe este estupendo post de Ana Fragua. Y lo cierto es que no es responsabilidad exclusiva suya.
Ambos progenitores trabajando obliga a un mejor ajuste en los repartos de responsabilidades con respecto a la crianza y atención de los hijos. De igual manera otro tipo de cambio, éste más a nivel personal, se lleva dando en el hombre occidental desde hace unos años y es patente. El deseo de ser un padre más implicado y presente, más afectuoso con sus hijos, este es un cambio de mentalidad que deja atrás modelos de crianza autoritaria y punitiva, ausente en lo afectivo.

«Cada vez son más los profesionales que dedican tiempo de calidad y comparten la responsabilidad y el goce de la crianza en todos sus sentidos»

La conciliación laboral-familiar es un asunto personal que significa cosas distintas para distintas personas y en diferentes momentos de sus vidas. De manera amplia se describe como un trabajo de calidad en equilibrio con la vida personal. Y si bien la vida personal incluye distintas cuestiones, quiero destacar sobre todas el cuidado de la prole que supone una experiencia plena, que mantenida en el tiempo aporta una satisfacción sin parangón a la persona y estimula un vínculo amoroso entre padres e hijos que generaciones anteriores no conocieron. Igualmente el cuidado de otros miembros familiares, o el tiempo de ocio y descanso. En especial estas últimas cuando no se atienden llevan a la persona al colapso de su creatividad, su talento y compromiso.
El liderazgo en su máxima expresión contempla y facilita este equilibrio, y para ello promueve las acciones necesarias para que las personas concilien sus necesidades personales y profesionales, ayudando así a las organizaciones y personas que las componen a alcanzar sus objetivos fundamentales. ¿Cómo sino pedir liderazgo profesional a quien no lidera en lo personal?
Me consta por mi faceta de padre y emprendedor, también por los profesionales con quienes trabajo, hombres de negocio, directivos y emprendedores que desean un orden entre su vida profesional y familiar. Que han renunciado conscientemente una mayor remuneración o proyectos porque implicaban meses de trabajo en los que la familia estaría ausente.

«La plenitud se consigue alineando los intereses profesionales y personales»

Aunque en este sentido los he conocido de todos los perfiles. Altos ejecutivos y empresarios que solo ven a su familia en fin de semana, y que a través de sus dispositivos móviles mantienen relaciones virtuales y distantes con ellos. «¡Pero es que tener trabajo es lo más importante!» me han dicho en más de una ocasión, a lo que he respondido que es importante tener trabajo, pero hay trabajos que asfixian familias y parejas, más que la falta de trabajo. Sin embargo, su realidad es ocupación y más ocupación, el resultado posiblemente una cuenta económica saneada, en el mejor de los casos. Y la pérdida de momentos irrepetibles e importantes de la crianza de sus hijos en la vida familiar, así como de una magnífica fuente de experiencia y evolución personal. Triste e injusto, pero es lo frecuente.
Algunas creencias que los profesionales tienen acerca de su trabajo limitan su capacidad de encontrar un equilibrio. Por ejemplo, algunos de estos mitos dicen que si se tiene mucho trabajo es imposible hacer nada para evitarlo, más que trabajar y trabajar, o que hay tiempo solo para algunas cosas pero no para otras. O que si se defiende la necesidad de conciliar trabajo y vida familiar, se transmite la idea de poco compromiso con la organización, incluso que ahora toca trabajar muy duro (¿y cuándo no?) y no hay tiempo para otras cuestiones…etc.

«La personas en su lecho de muerte suelen decir que les hubiera gustado estar más tiempo con los suyos…no más horas en la oficina»

Evidentemente, debatir sobre estas ideas es un paso previo para poder cambiar y movilizarlas hacia otras que faciliten la expresión y consecución de las propias necesidades. ¿Tienes claro que te dices al respecto?
Lograr un equilibrio entre trabajo y vida saludable requiere la gestión de nuestra vida profesional y personal de manera sostenible.  Esto surge desde el liderazgo de uno mismo ante todo. ¿Lo tienes?

«El hombre que defiende su derecho a conciliar familia y profesión encuentra equilibrio y bienestar»

Por supuesto que entiendo que en muchísimas ocasiones las circunstancias personales presionan mucho y limitan nuestra capacidad de decisión y acción, pero aún así hay margen para encontrar coherencia con nuestras necesidades y deseos. Sé de lo que hablo, renuncié a impartir formación muy rentable en fin de semana justo en el momento en que mis pequeños venían al mundo. El dinero no lo es todo.
Y los principales obstáculos los propician las organizaciones que ni saben ni creen que un mejor sitio para trabajar pueda resultarles beneficioso. Sin embargo las evidencias apuntan en sentido contrario, para muestra no dejes de visitar la página de Great Place To Work®
 
¿Qué beneficio encuentran las organizaciones?

  • Atraen y fidelizan a empleados valiosos
  • Potencian un clima de mayor satisfacción y compromiso laboral
  • Son ejemplo de impacto social en cuestiones de igualdad de género
  • Disminuye el estrés y Aumenta la productividad
  • Disminuye el absentismo y bajas injustificadas
  • Disminuyen situaciones de conflicto

 
¿Cómo Puedes Construir Este Equilibrio Para Tu Vida?
1. Selecciona empresas que sean excelentes para trabajar. Esto significa que sean empresas que transmitan confianza, respeto y equidad por sus distintos empleados. Un lugar en el que sentirte orgulloso de tu aportación y además disfrutes de las personas con quienes compartes trabajo. 
2. Evalúa y gestiona tu tiempo. Es cierto, no te queda otra si no mides bien en qué empleas el tiempo limitado del que dispones, difícilmente podrás distribuirlo según tus prioridades. Time management no es una expresión de moda es una de las claves para gestionarte mejor.
3. ¡Define tus prioridades! Y una vez lo hayas hecho con papel y lápiz colócalas en tu agenda, improvisar en ocasiones es necesario, pero lo es más vivir con arreglo a tus necesidades.
4. ¡Establece actividades con tu familia en la agenda! Las reuniones de trabajo las preparas con todo lujo de detalles sin dejar elementos al azar, ¿Dónde pone que no puedas tomarte con el mismo interés y rigor el tiempo con tu familia?
5. Señala líneas «rojas» en tu trabajo. Aquellas que separan lo profesional de lo personal, tu vida familiar requiere atención plena y energía. Invirtiendo estos elementos en ella recogerás bienestar y satisfacción.
6. Di «NO» con más frecuencia. Tanto a ti mismo como a otras personas, delega, no asumas más de lo que sabes perfectamente te desborda, aunque hay quien lo duda los demás empiezan a respetar nuestros espacios cuando sistemáticamente les mostramos que son vitales para nosotros (y por tanto para ellos ¿cómo sino podemos rendir al máximo?)
7. Regálate Salud. Solo estando bien, física y mentalmente, podrás tener equilibrio y disfrutar de él. Esto pasa por descansar bien, alimentarte de manera optima, hacer ejercicio físico regularmente.
8. Expresa amor y afecto frecuentemente. Besa, abraza, escucha, acaricia a los tuyos, expresa con frecuencia lo bien que te sientes compartiendo con ellos, riégalos de amor y recibe lo mismo.
9. Cultiva momentos de soledad. Momentos para ti, para tomar distancia de lo que te estresa, para escuchar con claridad tus pensamientos y sentimientos. Para alinearte con tus necesidades y prioridades. Viaja en ocasiones solo y redescúbrete, el beneficio es innegable.
10. Pide ayuda cuando sea necesario. Sobre todo si trabajas en equipo, pero incluso en la situación contraria seguro que puedes encontrar otros profesionales con los que compartir proyectos o tareas. El equipo siempre ofrece posibilidades que superan al individuo. Pedir ayuda es legítimo y hacer partícipe a tu red profesional alimenta la cooperación y el intercambio de conocimiento y recursos.

 Si deseas potenciar o desarrollar cuestiones en ti o en tu equipo que te acerquen al equilibrio entre tu vida personal y laboral y no sabes cómo, cuándo o dónde hacerlo, en Bruno Moioli-Inteligencia Emocional & Coaching para la Excelencia sabemos cómo y te acompañaremos hasta conseguirlo.