Fibromialgia, camino de superación, liderazgo (y equilibrio)

march-balance-tight-rope-pic-3-7-12« ¿Que trabajas en fibromialgia? Oye no te molestes pero tengo entendido que la mayoría están un poco desequilibradas». «Tienes razón» Contesto a quien hace tan ignorante comentario y sigo: «Aunque si supieras lo divertido que puede llegar a ser cuando unas cuantas desequilibradas nos juntamos…»

    Y es que si me permiten el comentario, por cierto verídico, el desequilibrio es una de las constantes de la vida del ser humano. Que trabaja, vive y se esfuerza por conseguir equilibrio, paz, armonía, bienestar, llámalo como quieras. Equilibrio entre sus necesidades y el esfuerzo que conlleva complacerlas, entre los momentos de salud y bienestar y los que esta falta y se sufre. Equilibrio entre las expectativae alimentadas y la realidad alcanzada y así en muchas cuestiones más.

   Todo es búsqueda de equilibrio, constantemente pues la vida es dinámica y cambiante. Y traigo este tema a colación de la experiencia tan valiosa y emocionante que terminé en estos, días después de 10 semanas de trabajo continuado, con un grupo de inspiradoras e increíbles mujeres, de apodo las Crujientes. Sí, con nombre de heroínas de comic pero en versión carnaval. Fruto del sentido del humor como magnífico antídoto al dolor y los límites que encuentran por el camino. Rosa, Mamá Lola, Carmela, Chelo, Mª Carmen, Minerva, Manuela, Lola, Elena, Pepi y Ana. También Blanca y Carmen que no pudieron terminar. Han formado el último grupo de afrontamiento psicológico en fibromialgia que he tenido el placer de llevar.

   No dejo de aprender, ni de maravillarme al observar como un grupo de mujeres desconocidas es capaz de conectar a esos niveles, empatizando unas con otras, creciendo y aprendiendo unas de otras, hasta mostrar mucho de lo que llevan dentro. En un auténtico ejercicio de inteligencia emocional y liderazgo personal ante ellas y en el grupo, inspirándolo a evolucionar. Mujeres que además de ser todas amas de casa al uso, tienen responsabilidades profesionales de nivel, pues son docentes, directivas de banca, economistas, técnicas de igualdad, empresarias, emprendedoras, poetisas, y hasta actrices de teatro, llegada la ocasión.

   Me quito el sombrero con admiración, pues quiero más de estas desequilibradas en mi vida, que a través de las ganas de recuperar precisamente el equilibrio perdido, arrebatado por el impacto del dolor crónico, se rebelan ante la pasividad, asumen su responsabilidad y se abren a la adquisición de competencias, y hacia un mejor autoconocimiento, como paso previo para una mejor gestión de su vida. Y para ello encuentran un apoyo incondicional en su grupo de iguales.

    La fibromialgia trae mucho dolor, físico y psíquico, pero es un campo de batalla en el que solo encuentro superación, liderazgo y equilibrio.