¿ÉXITO? UN PASO ADELANTE. Ahí donde se construyen los sueños

 

 

 

Nada como un buen revés para, desde la necesidad, poner el foco en lo importante. Así se construye el éxito.

Que levante la mano quien a esta altura de vida no se equivocó alguna vez al elegir sus compañías. ¿Quién no tomó decisiones para descubrir luego que ese no era el camino? ¿Quién no ha saboreado el amargo sabor de la deslealtad o la falta de honestidad, quién no experimentó la sorpresa, ira, tristeza o decepción al comprobar que lo compartido o entregado desde el esfuerzo no sirvió para nada o solo para que otros recogieran los méritos? ¿Quién no agotó su energía y recursos ya que quiso alcanzar objetivos sin equilibrio, entre deseo y necesidad, y terminó varado en la orilla?

Como la vida misma, quien se expone se arriesga.

Y esto es precisamente lo que cada vez que emprendemos, un negocio, proyecto, relación aparece en el tablero de juego. Lo asumo y acepto y aunque eso no quita el amargor cuando se produce, al menos, te permite seguir flotando hasta reponerte. El éxito duele. Pero aún hay más…

Nadie que haya conseguido el éxito (en su personal definición) lo ha hecho sin antes conocer las hieles del batacazo.

Sí, hay algo más. Eso que los que trabajamos acompañando a otros a superar reveses hemos aprendido, cuando reconoces tus emociones, las respiras y sientes, dejas que estén ahí…estas empiezan a transformarse, y con ellas, tú. Del impacto inicial le sigue una cierta tristeza o melancolía por el reconocimiento de lo perdido, pero este es el paso para poder crecer de nuevo. Mientras la ira puede ser motor de acciones importantes, finalmente termina por agotarte y envilecerte. Sin darte cuenta quedas conectado como por un cordón umbilical que te ata al pasado. Y eso créeme, resta una energía importantísima, desvía el foco de lo más importante: alcanzar tus propósitos.

Construir un nuevo proyecto desde la ira, la frustración o decepción, te ata al pasado, restando energía de lo importante, tus propósitos.
Mientras que hacerlo desde el deseo de afrontar el desafío, desde la tranquilidad y energía que da entender el pasado como un maestro que imparte lecciones que necesitabas conocer, te centra en lo que está por llegar y cómo alcanzarlo.

Es justo ahí, un paso adelante, donde los sueños comienzan a ser realidad.

Precisamente porque son sueños y están por conseguir, por construir y alcanzar. Cada día, quienes emprendemos nos enfrentamos al vacío, y hemos de cruzarlo a diario, dando saltos a lo incierto. Por eso nos llama poderosamente la atención y admiramos a quienes consiguen levantar de la nada sus sueños. Su perseverancia, valentía (avanzar a pesar del miedo), resiliencia, foco y liderazgo son características que se alimentan en cada decisión y día vivido.

Hace tiempo decidí que no vería el partido desde el banquillo, vine a este mundo a jugarlo, asumiendo quien soy y qué quiero lograr.

Este es mi aprendizaje, uno más, que ahora comparto contigo en esta nueva etapa profesional que me alumbra. Tras unos meses apasionantes que terminaron, por decisión propia, alejándome de quien antes fue de confianza. Gracias por la experiencia y su aprendizaje, esta dosis de energía me lleva a mi mayor proyecto en 20 años como profesional, y sobre el que no tengo ninguna duda de su éxito, que justamente está ahí, UN PASO ADELANTE!

Add Comment