10 Claves Olímpicas Imprescindibles para tu Éxito Personal

«Citius, Altius, Fortius»

Detrás de cualquier deportista olímpico, solo hay un anhelo, dar lo mejor de sí. Y este deseo se construye durante años alimentado de sacrificio, duro esfuerzo y perseverancia. Son muchas las imágenes que guardo en mi retina de estas semanas atrás en las que se desarrollaron las Olimpiadas de Rio de Janeiro, de todas ellas extraigo lecciones valiosas, elementos claves que ahora comparto. De todos y cada uno de los deportistas, con y sin medalla, pues a veces la diferencia entre lograrla y no es de unas milésimas, o una canasta…pero no de un trabajo de entrega y pasión.

1. No te rindas y confia en tu equipo para llegar donde los mejores talentos no alcanzan.

¡Luchar y luchar y luchar! Porque vivimos en un contexto cada vez más complejo, volátil e incierto, lleno de desafíos y adversidades, y alcanzar la meta supone perderse y caerse por el camino muchas veces. Además es la fuerza y aportación de cada uno de los miembros del grupo la que posibilita ganar objetivos que no están al alcance de un solo individuo. Equipos de personas con diferentes talentos y perspectivas, edades y características que sumadas generan una fuerza motriz inmensa.
 

«La medalla es el trabajo compartido con mi mi entrenador y mucha gente detrás, él tiene su 50% de responsabilidad en este éxito» (Ruth Beitia, Campeona Olímpica de Salto)

2. Los grandes equipos perduran porque sus miembros forman una familia, una tribu, un grupo único.

¿Cómo sino afrontar en el tiempo los desafíos, caidas y obstáculos, los éxitos y la fatiga propia del desgaste? ¿Cómo llegar donde otros no lo hicieron sin la confianza profunda forjada en lazos de amistad? En los equipos de alto rendimiento se establecen relaciones que trascienden lo profesional y alcanzan lo personal. Tras el éxito hay algo más que relaciones profesionales, hay relaciones humanas profundas y cálidas.
«Somos una gran familia, un grupo de amigos de los que me siento orgulloso y que ante la adversidad hacemos aún más piña» (Pau Gasol, Bronce Olimpico de Baloncesto)

  3. Entrégate con plenitud, y alcanzarás un desempeño de excelencia.

Las actuaciones mediocres conllevan compromisos mediocres, las actuaciones excelentes conllevan compromisos absolutos con la causa. Solo tenemos el momento presente para resolver nuestras responsabilidades y desafíos, y es en ese momento cuando podemos mostrar lo que llevamos dentro o dejarlo para un momento…que tal vez no llegue.
«He dado todo lo que tengo en la pista, no me dejado nada, no sé cuanta energía me quedará mañana, la quede es la que daré» (Rafa Nadal, Campeón Olímpico de Dobles)

4. Sueña en grande, visualiza tu meta e imagínala ese es el primer paso.

Y esas imágenes y lo que provovan, emociones que nos alimentan a seguir, serán la base sobre la que construir nuestro desempeño, a veces durante años, sin esta gasolina mental el cuerpo y las actitudes tienen un recorrido muy corto. Y esas mismas imágenes estarán cuando desfallezcamos para devolvernos a nuestra realidad soñada. ¿Quién quieres ser, dónde quieres llegar, cómo quieres conseguirlo?
«…Acuérdate de aquella niña de 14 años entrando en el centro de alto rendimiento, me dijo qué quería ser… esa niña de 14 años confía en ti y sabe lo que hacer». (Fernando Rivas, entrenador, a Carolina Marín, Campeona Olímpica de Bádminton)

5. Disfruta de lo que haces y merecerá la pena.

Disfruta, pues cuando lo haces se alejan los miedos, la inseguridad, entonces y solo entonces puedes entrar en ese estado de flujo que es el característico de las perosnas más realizadas. Pero disfrutar requiere ser consciente de ello, este grupo de deportistas representaban una disciplina que llevaba 20 años sin comseguir el premio de las medallas, segundos antes de salir a realizar su ejercicio tan solo una palabra en quien las lidera…»A disfrutar»
«Mañana es un nuevo día y hay que tener la cabeza muy bien puesta. Nuestro objetivo es disfrutar y perfeccionar el ejercicio»    (Lourdes Mohedano, Plata Olímpica de Gimnasia Rítmica)

6. Cree en ti aunque otros no lo hagan.

¿Dónde pone que no puedas ser tú la primera persona? Tras dos olimpiadas consecutivas quedando en 5ª y 4ª (por dopaje de sus competidoras) posición respectivamente esta superdeportista llegó a su tercera Olimpiada rebosante de ilusión y confianza, su premio subir al cajón de las campeonas.
 «Tres meses antes no sabía si podría estar en Río, la lesión lo complicó todo. Pero yo lo tenía claro, sentía que lo tenía que hacer» (Lidia Valentín, Medallista Olímpica en Halterofilia)

7. Sé humilde para volver a llegar una vez te has caído.

Sí porque ocurrirá antes de lo que imaginas, y más veces de las que deseas. Tiene mérito llegar por primera vez, pero perder tu posición, tus privilegios y no desfallecer para volver… supone un desafío interior descomunal. En tu profesión y en tu vida la humildad para reconocer dónde o cuándo cambiar, para reconocer que este momento es distinto de otro y que lo ocurrido antes no tiene porqué darse ahora será clave para seguir creciendo y ganando.
«Fui oro en Londres hace cuatro años y aquí no he podido llegar a la final, pero aún así luchar por un bronce es impresionante»  (Joel González, Bronce Olímpico en Taekwondo)

 8. Vívelo con pasión

No hay otra manera de liderar más que con la fuerza de las emociones. Vivir y disfrutar de lo que haces con pasión es una fórmula, más allá de los resultados, para sentir que tu existencia tiene sentido. Y esta pasión es la que hace que compartas con otros tus inquietudes y talentos, que contagies tu espíritu. Ni un solo deportista falto de pasión, antes, durante o después de sus pruebas, eso quiere decir algo…¿Vives con pasión y entrega tu cometido?
«Por España por los riojanos y por mi familia», grita nada más pasar la meta (Carlos Coloma, Bronce Olímpico en Bicicleta de Montaña)

 9. Entrena tu mente tanto como a tu cuerpo.

Conocerte, gestionarte, poner a tu disposición todos tus recursos sin que tus miedos te frenen no es algo fortuito, se entrena. Hoy en día no hay ninguna profesión de alto desempeño o con exigencias que no conlleve estrés, que no necesite de la automotivación…la inteligencia emocional no es exclusiva de los atletas olímpicos, su presencia y aplicación está en todos los ámbitos de la vida. Tu vida te presenta continuamente retos ¿por qué no prepararte en las mejores condiciones para afrontarlos? Mente y cuerpo pueden y deben ir juntas de la mano hacia la excelencia.
» Más del 50 por ciento de las medallas olímpicas que se han conseguido en este CAR son de deportistas que incorporan el entrenamiento psicológico exhaustivo y directo a su preparación. Está demostrado que las áreas que trabajan con psicólogos obtienen mejores resultados»  (Pablo del Río, Psicólogo Centro de Alto Rendimiento de Madrid)

10. Muestrate como eres, genuino.

En el momento en que aceptas lo que no eres empiezan a desaparecer los miedos y la presión, en el momento en que aceptas lo que eres, el resultado deja de convertirse en lo más importante y esto pasa a centrarse en tu desempeño, en el camino a seguir, solo así llegarás a destino. Por eso sentirte presente, consciente de quien eres y del momento que vives resulta fundamental para tu plenitud.
«Hice una apuesta cuando decidí ser madre y seguir como deportista de élite para buscar el oro en Río y la gané». (Maialen Chourraut, Oro Olímpico en Aguas Bravas)
 

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